Cabecero de forja artesanal en color marfil, con un dibujo de círculos entrelazados que se cruzan formando un trenzado continuo similar a un nudo celta, forjado y curvado a mano sobre toda la superficie del cabecero.
No lleva barrotes verticales: es el propio entramado de círculos, repetido de forma simétrica, el que compone toda la pieza, apoyada directamente sobre el cabezal sin montantes exentos.
Su acabado marfil y el dibujo trenzado, muy geométrico y a la vez orgánico, encajan bien en dormitorios de matrimonio de estilo clásico renovado o mediterráneo.
Se fabrica en hierro forjado con acabado en pinturas al horno, a medida y en el color que desee.