Cabecero de forja artesanal en blanco con una silueta muy singular: el propio cabecero está forjado y cortado a mano para reproducir la forma de una rosa vista de frente, con sus pétalos dibujados en espiral concéntrica.
No incorpora barrotes verticales ni montantes independientes, ya que la propia flor forjada ocupa todo el espacio del cabecero, apoyándose directamente sobre el cabezal de la cama.
Esta pieza tan característica, a modo de gran rosa de hierro, resulta perfecta para dormitorios femeninos o románticos que buscan un elemento decorativo con mucha personalidad, en camas de matrimonio.
Fabricada en hierro forjado con acabado en pinturas al horno. Se fabrica a medida y en el color que desee.