Lámpara de techo de cuatro brazos con un particular acabado óxido en tonos cobrizos y marrones que recrea el efecto del hierro envejecido por el tiempo.
Cada brazo en voluta remata en un plato de cerámica tipo terracota pintado a mano, motivo que se repite en el cono inferior de la lámpara, aportando un contraste de materiales entre la forja y la cerámica poco habitual en nuestro catálogo. Las cadenas de suspensión completan el acabado envejecido.
Resulta especialmente adecuada para comedores y salones de ambiente rústico o mediterráneo, donde el barro y el hierro conviven con naturalidad.
Se fabrica a medida y en el color que desee, con pinturas al horno de larga duración.