Mesa de forja artesanal de pata cuadrada con doble soporte: uno superior de arcos curvos y otro inferior en rejilla, con un hueco circular central pensado para alojar el brasero o el calefactor.
Es, por tanto, una mesa de salón preparada para el invierno andaluz, sin renunciar al trabajo de forja tradicional. El acabado en bronce martilleado deja a la vista la textura del hierro trabajado a mano.
Realizada según la forja tradicional para dar un resultado de alta calidad y elegancia, es ideal para espacios interiores como mesa central de salones.
Está pintada con pinturas al horno y puede fabricarse a medida y en el color que se desee. Consúltenos el tablero que prefiera: cristal, cerámica o madera.