Silla de forja con un respaldo que combina un remate superior curvado, más ancho y macizo que el resto de la estructura, con una cruz de San Andrés forjada a mano en la parte central.
El asiento, formado por finas tiras de hierro, se apoya en cuatro patas rectas unidas por una cruceta inferior que aporta firmeza al conjunto. El contraste entre el remate curvo del respaldo y la ligereza del resto de la estructura le da un aire escultórico muy particular.
Su tamaño compacto la hace muy práctica tanto para mesas de comedor como para rincones de terraza o jardín.
Se fabrica en hierro forjado con pinturas al horno, a medida y en el color que desee.