Percha de pared de forja artesanal rematada con adornos en voluta doble, con cinco ganchos y un vistoso acabado envejecido en tonos verdosos que recuerda al bronce con pátina.
Los brazos cuelgan de una traviesa calada con motivos florales y un martilleado fino, todo forjado y trabajado a mano en nuestro taller de Córdoba. El número de ganchos puede adaptarse a gusto del cliente.
Por su tamaño resulta especialmente práctica en recibidores amplios o pasillos, donde varias personas necesitan colgar su ropa a la vez.
Se acaba con pinturas al horno y, aunque este tono envejecido tiene su encanto particular, se fabrica a medida y en el color que desee.