Espejo de forja artesanal con marco de bordes ondulados y acabado en verde envejecido, de textura rugosa que recuerda al efecto del hierro trabajado y patinado.
En dos de sus esquinas incorpora un motivo de círculos y espirales entrelazados, recortado a mano, que rompe la sobriedad del marco y le da un aire decorativo muy particular. El contorno irregular del cristal acompaña ese mismo dibujo curvo.
Es una pieza con mucha personalidad, ideal para dar un toque de color en un recibidor, un salón o un dormitorio con decoración ecléctica.
Se fabrica a medida y en el color que desee, con acabado en pinturas al horno.