Jamonero de pared que reproduce, en silueta de hierro forjado, la estampa típica de la dehesa: una encina de copa frondosa bajo la que pace un cerdo ibérico, evocando el origen del jamón.
El brazo, curvado a mano, termina en un gancho con tornillo regulable que sujeta la pezuña de la pieza, y en su extremo superior incorpora una anilla para colgarlo de la pared. Descansa sobre una base de madera maciza con esquinas achaflanadas que aporta estabilidad al conjunto.
Por su temática es un soporte muy apreciado en cocinas, salones y establecimientos de hostelería que quieren rendir homenaje al origen ibérico del producto que presentan.
Se fabrica a medida y en el color que desee.