Composición de recibidor en forja artesanal formada por consola de pared, espejo y paragüero a juego.
La consola es volada: se ancla directamente a la pared, sin patas, de modo que deja el suelo libre y resulta ideal para pasillos de paso estrecho. Su tablero de cristal descansa sobre un frente semicircular decorado con roleos forjados uno a uno, motivos curvos que se repiten en el copete del espejo y en el cuerpo del paragüero.
Es perfecta para entradas y pasillos, donde las tres piezas juntas resuelven el recibidor completo.
La consola, el espejo y el paragüero están pintados con pinturas al horno, lo que les da un acabado único y duradero. Pueden realizarse a medida y en el color que desee.