Mesa de forja artesanal de patas piramidales, que se estrechan hacia el suelo y descansan sobre pies de bola rematados en latón.
Toda la superficie del hierro va martilleada a mano, de modo que la luz se rompe sobre ella en lugar de resbalar, mientras el marco superior, liso y pulido, hace de contrapunto. Cada pata lleva una acanaladura central que deja asomar el latón bajo el bronce oscuro: un detalle que se aprecia de cerca y que solo da el trabajo pieza a pieza.
Es ideal para espacios interiores, como mesa central de salones, mesa de estudio o mesa de despacho, y también como mesa de exteriores: jardines, porches o patios.
Está pintada con pinturas al horno, lo que le da un acabado duradero y una alta calidad. Puede hacerse a medida y en el color que desee. Consúltenos el tablero que prefiera: cristal, cerámica o madera.