Aplique para cuadros de aire sobrio con acabado bronce envejecido, cuya pantalla cilíndrica luce un fino moleteado en rombos que le da textura y un toque de distinción.
Un brazo recto, fijado a una base redonda de doble escalón, sostiene la pantalla mediante una abrazadera, y un pomo de ajuste permite inclinarla para orientar la luz sobre el lienzo. Los extremos se cierran con tapas redondas.
Pensado para salones, bibliotecas, despachos y recibidores donde se quiere realzar un cuadro, un tapiz o un espejo con una iluminación cuidada.
Pintado con pinturas al horno. Se fabrica a medida y en el color que desee.