Espejo de forja de líneas depuradas y aire minimalista, con estructura de perfiles rectos y remates en forma de bola de hierro en las cuatro esquinas, que le dan firmeza visual sin restar ligereza al conjunto.
En el travesaño superior incorpora dos motivos romboidales recortados a mano, un detalle geométrico sencillo que rompe la sobriedad del marco sin sobrecargarlo. El cristal, biselado en todo su perímetro, añade un toque de calidad al reflejo.
Por su diseño sobrio encaja bien en recibidores, pasillos y dormitorios de estilo actual, donde aporta un punto de forja artesanal sin resultar recargado.
Está pintado con pinturas al horno para un acabado resistente y duradero, y se fabrica a medida y en el color que desee.