Cabecero de forja rematado con un arco suave del que nace un dibujo de doble voluta, forjado a mano, que recorre la parte superior del cabecero con un movimiento curvo muy característico de la forja tradicional cordobesa.
Los barrotes verticales, de línea recta, aportan equilibrio a la pieza y los montantes terminan en remates puntiagudos que refuerzan la sensación de esbeltez del conjunto.
Es una opción muy versátil que combina bien en dormitorios clásicos y rústicos, tanto para camas individuales como de matrimonio, aportando un punto artesanal sin resultar recargado.
Fabricado en hierro forjado y pintado con pinturas al horno, de acabado duradero. Se fabrica a medida y en el color que desee.