Plafón de techo hexagonal de forja martillada, con nervios radiales en negro que dividen el cristal esmerilado en gajos triangulares y un remate floral en el centro.
Los bordes recortados en forma de festón y el acabado martillado a mano dan a esta pieza un aire artesanal muy marcado, propio de la forja tradicional, mientras el cristal esmerilado blanco reparte una luz suave y uniforme por toda la estancia.
Al fijarse directamente al techo es ideal para pasillos, baños o habitaciones con techos bajos donde una lámpara colgante no sea práctica.
Se fabrica a medida y en el color que desee, con pinturas al horno de gran resistencia.