Lámpara de techo de tres o cuatro brazos asimétricos en forma de ese con volutas, con un acabado óxido gris-plata envejecido y una flor forjada como remate superior.
La disposición irregular de los brazos, unida a la cadena de suspensión y a los casquillos color miel con gotas de cera, aporta un aire menos formal que otros modelos simétricos de la casa.
Encaja bien en salones y comedores donde se busque una lámpara clásica pero con un punto de diseño menos convencional.
Se fabrica a medida y en el color que desee, con pinturas al horno de larga duración.