Gran lámpara de techo de estilo clásico francés, con doce brazos en doble voluta y un acabado en verde patinado que imita el bronce envejecido por el tiempo.
El cuerpo central luce hojas de acanto repujadas a mano, un motivo decorativo que se repite en las múltiples cadenas de suspensión, mientras los casquillos dorados con gotas de cera rematan cada brazo con un aire muy señorial.
Es una pieza pensada para salones y comedores de estilo clásico o palaciego, donde el color verde óxido aporta un matiz distinto al bronce o al negro habituales.
Se fabrica a medida y en el color que desee, con pinturas al horno de gran resistencia.